El ancla


Este año inició movido, tan movido que ya ni sé cómo han pasado cuatro meses y siento que no hice nada, pero hice de todo. Sí, suena raro, ¿no? Pero es lo que siento.

En mis rumbos de capitán voy pasando las olas de la vida, y hay momentos en que uno tira el ancla para reflexionar. No es fácil hacerlo, ya que el barco siempre lleva momentum, y esto le quita a uno la oportunidad de descubrir nuevos destinos. No siempre podemos hacer todo, es lo que llamamos los "trade-offs" de la vida. Las "anclas" son importantísimas, hay que hacerlas. ¿Cuándo fue la última vez que pausaron a pensar en ustedes?

Soy afortunado. No tengo la vida perfecta, eso nadie, he llorado y sufrido como todos pero aunque suene extraño, esto es lo que nos "humaniza". La vida es interesante, y mi frustración por entender las injusticias la he puesto en "standby". La vida es lindisima y mágica, pero de la misma manera injusta. Es parte de lo que nos hace humanos, sino probablemnte sería un mundo creado para robots donde la perfeccion no tiene límite.

La semana antepasada, pasé seis días aprendiendo y reflexionando sobre la vida. Reconecté con gente maravillosa y conocí a otros más. Comprendí que la vida está llena de historias y que vivimos entre átomos y electrones que nos unen, y a veces nos separan también.

Entendí que el modelo perfecto no existe. Entendí que el mundo está lleno de milagros e injusticias pero que lo positivo supera por mucho lo negativo. Entendí que vivimos en una lucha por encontrar el balance perfecto y que eso nunca lo lograremos. Entendí que haciendo pequeñas cosas podemos crear cambios inmensos y que no hay que esperar lo perfecto para empezar. Entendí que mucho es menos y que menos es mas. Osea, entendí que no entendí nada.

Quiero dejar huella y lograr imposibles. Que aunque me digan que no, seguiré intentando. Y si me dicen que si, seguiré aún más fuerte. Hoy estamos acá, pero ¿mañana? No sabemos. Nos vamos sin nada material pero podemos dejar mucho de nuestra lado espiritual. Tal vez nada de esto haga sentido pero lo escribí con todo el cariño de mí para mí. Y de paso, si a alguien le sirve de algo, me sentiré aún mas feliz.

Lo escribí sin inteligencia articial porque creo que volveremos a valorar aún más lo natural y la imperfección que eso trae.

Un gran abrazo. Yo.

¡Hola capitanes y capitanas!

Soy Amadeo, un emprendedor de la vida, impulsado por lo social, amante de la adrenalina y papá de dos hijos. Me encantan los negocios, sobre todo los emprendimientos, pero lo que más me mueve es formar más capitanes, que como yo, puedan tener las oportunidades para ser feliz, soñar y dejar una huella.

Read more from ¡Hola capitanes y capitanas!

Hace un par de meses fui a Guatemala para una boda en unas ruinas espectaculares en Antigua. El lugar increíble… pero por restricciones todo termina a las 9 pm. Así que de ahí la seguimos en un bar. Estábamos pasándola bien, pero ya no tenemos 18 y el sueño y el hambre nos empezaron a jugar en contra. Tipo medianoche decidimos ir en busca de comida y luego a dormir. Y en la salida, me encuentro un chiquito, tal vez de 7 años, vendiendo chicles. Me recordó demasiado a mi hijo. Medianoche… y él...

Vi una película que me dejó pensando bastante. La película es Green Book. Cuenta la historia de un pianista negro que contrata a un “bouncer” para que lo acompañe durante una gira por el sur de Estados Unidos. Dos mundos totalmente distintos… obligados a convivir. Y como pasa muchas veces en la vida, en esa incomodidad es donde salen las mejores lecciones. A mí me dejó tres, pero además me hicieron pensar en experiencias propias: La palabra y el honor. Hay una escena donde al conductor le...

Hola, pura vida. He tenido varios meses en los que dejé de escribir. Perdí la constancia y, la verdad, me hace falta. Escribir es terapia. Es una manera de reflexionar que me hace sentir mejor. Nos obliga a concentrarnos en algo y bajar las revoluciones. Y eso, a mí, me cuesta mucho. Por eso voy a tratar de seguir haciéndolo… y ojalá no se aburran de mis habladas de paja. El otro día me pasó algo que me dejó pensando. Llegué al estadio y, apenas empezó el partido, escuché gritos e insultos....