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Hola. La semana pasada tuve el honor de participar en un programa de fellows llamado CALI (Central American Leadership Initiative). No es algo meramente empresarial; es más bien un espacio que busca reunir a líderes centroamericanos de diferentes ámbitos en un momento de inflexión, para ayudarnos a ser mejores personas. Lo más bonito es que todo termina en un llamado a la acción: cada uno debe crear un proyecto social. En este encuentro uno se abre mucho. Se trabaja desde la vulnerabilidad, desde ese estado natural donde el corazón está por encima del resto. Donde dejamos las “máscaras” a un lado y aparece el verdadero yo. Y ustedes, ¿Se acuerdan de la última vez que lloraron?Yo sí. Fue hace unos días, y lo curioso es que no lloré por nada en especial. Soy alguien sensible, pero también bastante racional. Me gusta resolver y seguir. Pero eso no significa que no me haya tocado llorar como un niño más de una vez. Llorar es necesario. Es como un desahogo que limpia por dentro. La vida va a gas tabla, y eso no es malo; significa que uno está entretenido, en movimiento. Yo me siento feliz. Pero de vez en cuando mi cuerpo me pide una pausa. Y entonces empiezo a pensar en la vida, en cómo no sabemos cuánto tiempo tenemos. Suena dramático, pero no lo es. Es bonito. Me obliga a reordenar mis prioridades y hacerme preguntas: ¿Disfruté al máximo mi día? Y así, me quedo unos minutos pensando. No mucho. ¿Y ustedes? ¿Cuándo fue la última vez que lloraron? Gracias —de verdad— por ser parte de mi vida, aunque sea un poquito. |
Soy Amadeo, un emprendedor de la vida, impulsado por lo social, amante de la adrenalina y papá de dos hijos. Me encantan los negocios, sobre todo los emprendimientos, pero lo que más me mueve es formar más capitanes, que como yo, puedan tener las oportunidades para ser feliz, soñar y dejar una huella.
¡Feliz cumpleaños para mí! Mentira, fue el 8 de junio pero este es mi regalo. Se acuerdan que cada año, cuando cumplo años, me gusta cumplir sueños. Siempre han sido 8 (ya saben por qué 😏), pero este año llegué a los 40… y pensé: “siempre han sido 8, ¿por qué no 40?”. Y así nació la idea. Yo sé lo afortunado que soy. Claro que perfecta ni cerca, me ha puesto retos importantes como a todos, pero no me puedo quejar. Y tal vez por eso, lo mejor de cumplir años se ha convertido en ver a muchos...
Desde que tengo memoria, me ha fascinado la pesca. Suena curioso, porque siempre he sido amante de la velocidad, del sonido de los motores, de la adrenalina pura. ¿Pesca? Muchos piensan que es lenta, aburrida, demasiado tranquila. Y puede serlo. Pero cuando lo hacés, entendés que la pesca tiene sus propios picos de emoción. En el momento que un pez pica, el corazón se acelera como si estuvieras manejando a 200 km/h en una carrera. Es otra forma de adrenalina. Más silenciosa, más profunda…...
Hola. Hace rato no escribía, y es increíble cómo en tan poco tiempo tantas cosas pueden cambiar. Eso, para mí, es de lo más bonito de la vida: el cambio. Cambiamos nosotros. Cambia el mundo. Cambian las empresas, la tecnología, las relaciones. Si se ponen a pensar todo lo que ha cambiado en los últimos 10 años, es simplemente impresionante… y esto no va a frenar, solo va a acelerar. En mi caso, este último año ha sido uno de muchos cambios —en lo personal y en lo profesional. Nuevos retos,...