|
Hola. La semana pasada tuve el honor de participar en un programa de fellows llamado CALI (Central American Leadership Initiative). No es algo meramente empresarial; es más bien un espacio que busca reunir a líderes centroamericanos de diferentes ámbitos en un momento de inflexión, para ayudarnos a ser mejores personas. Lo más bonito es que todo termina en un llamado a la acción: cada uno debe crear un proyecto social. En este encuentro uno se abre mucho. Se trabaja desde la vulnerabilidad, desde ese estado natural donde el corazón está por encima del resto. Donde dejamos las “máscaras” a un lado y aparece el verdadero yo. Y ustedes, ¿Se acuerdan de la última vez que lloraron?Yo sí. Fue hace unos días, y lo curioso es que no lloré por nada en especial. Soy alguien sensible, pero también bastante racional. Me gusta resolver y seguir. Pero eso no significa que no me haya tocado llorar como un niño más de una vez. Llorar es necesario. Es como un desahogo que limpia por dentro. La vida va a gas tabla, y eso no es malo; significa que uno está entretenido, en movimiento. Yo me siento feliz. Pero de vez en cuando mi cuerpo me pide una pausa. Y entonces empiezo a pensar en la vida, en cómo no sabemos cuánto tiempo tenemos. Suena dramático, pero no lo es. Es bonito. Me obliga a reordenar mis prioridades y hacerme preguntas: ¿Disfruté al máximo mi día? Y así, me quedo unos minutos pensando. No mucho. ¿Y ustedes? ¿Cuándo fue la última vez que lloraron? Gracias —de verdad— por ser parte de mi vida, aunque sea un poquito. |
Soy Amadeo, un emprendedor de la vida, impulsado por lo social, amante de la adrenalina y papá de dos hijos. Me encantan los negocios, sobre todo los emprendimientos, pero lo que más me mueve es formar más capitanes, que como yo, puedan tener las oportunidades para ser feliz, soñar y dejar una huella.
Hola, pura vida. He tenido varios meses en los que dejé de escribir. Perdí la constancia y, la verdad, me hace falta. Escribir es terapia. Es una manera de reflexionar que me hace sentir mejor. Nos obliga a concentrarnos en algo y bajar las revoluciones. Y eso, a mí, me cuesta mucho. Por eso voy a tratar de seguir haciéndolo… y ojalá no se aburran de mis habladas de paja. El otro día me pasó algo que me dejó pensando. Llegué al estadio y, apenas empezó el partido, escuché gritos e insultos....
En enero cumplimos 10 años desde que nació Caricaco. Y la verdad, el viaje ha sido toda una aventura. Cuando veo hacia atrás, no puedo más que agradecer todo lo que se ha logrado para la región en venture. Y esto no es por mí ni por Caricaco, aunque me gustaría pensar que hemos aportado nuestro granito de arena como un actor relevante. Es, sobre todo, gracias al talento que hay en Centroamérica y a todas las personas que han creído en ese talento. Hoy los fondos en la región están más...
Este año me dejó muchas cosas buenas… pero, sobre todo, me dejó aprendizajes.Aprendizajes sobre liderazgo, sobre construir, sobre la gente y sobre mí mismo 2025 no fue perfecto.Hubo logros grandes, sí, pero también momentos de duda, conversaciones difíciles y decisiones que exigieron más cabeza y menos ego. Y creo que ahí estuvo el verdadero crecimiento. En Grupo Purdy, volví a entender lo importante que es no dejar a nadie atrás.Toyota nos lo recordó, pero la vida también.Cada proyecto, cada...